Contaminantes Auditivos
Se llama contaminación acústica (o contaminación auditiva) al exceso de
sonido que altera las condiciones normales del ambiente en una determinada
zona. El término contaminación acústica hace referencia al ruido (entendido
como sonido excesivo y molesto), provocado por las actividades humanas
(tráfico, industrias, locales de ocio, aviones, etc.), que produce efectos
negativos sobre la salud auditiva, física y mental de las personas.
Esta clase de contaminación suele provocar síntomas muy agresivos y negativos en el bienestar de los humanos, además que las consecuencias suelen ser peligrosas. Este tipo de contaminación no solo afecta al oído sino que también puede afectar a problemas gástricos como por ejemplo gastritis o colitis.
Esta clase de contaminación suele provocar síntomas muy agresivos y negativos en el bienestar de los humanos, además que las consecuencias suelen ser peligrosas. Este tipo de contaminación no solo afecta al oído sino que también puede afectar a problemas gástricos como por ejemplo gastritis o colitis.
Clases de contaminación auditiva
Hoy en día podemos
diferenciar entre distintas clases de contaminación auditiva, es decir, la
contaminación acústica se puede medir según el grado o nivel de ruido emitido.
Por ello, podemos destacar de manera general:
- Desde 50 a 90 decibeles.
- Desde 90 a 130 decibeles.
- Más de los 130 decibeles.
Efectos psicológicos
- Insomnio y dificultad para conciliar el sueño.
- Fatiga.
- Estrés (por el aumento de las hormonas relacionadas con el estrés como la adrenalina).
- Depresión y ansiedad.
- Irritabilidad y agresividad.
- Histeria y neurosis
- Aislamiento social.
- Falta de deseo sexual o inhibición sexual.
Efectos auditivos
El sistema auditivo se resiente ante una
exposición prolongada a la fuente de un ruido, aunque esta sea de bajo nivel
Efectos no auditivos
La contaminación acústica, además de afectar al
oído puede provocar efectos psicológicos negativos y otros efectos
fisiopatológicos. Por supuesto, el ruido y sus efectos negativos no auditivos
sobre el comportamiento y la salud mental y física dependen de las
características personales, al parecer el estrés generado por el ruido se
modula en función de cada individuo y de cada situación.
Formas de reducir la contaminación auditiva
La
forma más rápida de hacerlo es intentar reducir los ruidos del tráfico, el
sonido que emite el claxon de los coches, controlar los ruidos que crean las
motocicletas y los coches, entre otros tipos de ruidos.



