Deforestación
Es un
proceso provocado generalmente por la acción humana, en el que se destruye
la superficie forestal. Está directamente causada por la acción de las
personas sobre la naturaleza, principalmente debido a las talas o quemas
realizadas por la industria maderera, así como por la obtención de suelo para
la agricultura, minería y ganadería.
Causas
Provocada por el hombre
Las actividades del ser humano son la principal causa de la deforestación y, también, es la causa más grave al ser evitable. Millones de
hectáreas se talan o se queman para extraer la madera y otros productos o para
convertir los bosques en tierras de cultivo.
Mayoritariamente,
estas actividades se realizan en los países en desarrollo, más dependientes de
la madera y sin un control adecuado sobre el uso del suelo.
Causas naturales
En verano, los incendios
acaban con miles de hectáreas de bosque. Además, con el cambio climático estos
incendios forestales son cada vez más frecuentes y destructivos. Australia y
Estados Unidos están sufriendo, en los últimos años, terribles incendios
forestales, en la gran mayoría de los casos, provocados por la negligencia de
algunas personas. Pero así como las talas de árboles las provoca el hombre, los incendios no siempre los provoca el hombre.
Las plagas y enfermedades de los árboles es otra de las causas naturales que causan deforestación.
Consecuencia
Lo grave
realmente es la tala sin control, aparte de los incendios provocados, ya que
sin una reforestación
posterior, sin, en definitiva, una gestión adecuada de los bosques. La
deforestación lleva a dañar los
ecosistemas, a una pérdida de biodiversidad y a la aridez en el terreno. Además, se evita la fijación de dióxido de carbono (CO2), por lo
que se contribuye al cambio climático. Las regiones deforestadas tienden a una
erosión del suelo y, finalmente, se convierten en tierras no productivas.
El
viento en ausencia de árboles termina causando un proceso de erosión del suelo, ya que al no haber árboles, el viento
arrastra la capa superior y fértil del suelo, y el agua lleva esta misma capa a
las profundidades de ríos y mares.
La deforestación perturba los modelos
normales de temperatura, creando un clima más caliente y seco.
Las consecuencias negativas del calentamiento
global son catastróficas: aumento de la sequía y de la desertificación, malas
cosechas, derretimiento de las capas de hielo polares, inundaciones costeras y
sustitución de los principales regímenes de vegetación.
La cantidad de carbono que se encuentra corrientemente en la atmósfera se calcula en alrederor de 800 000 millones de toneladas y aumenta a la velocidad de alrededor de 1% anual.


